21- Dic Somos ganas desatadas

La elegancia seduce cuando no necesita decir nada…

Y en Gotham, esa sutileza se convierte en deseos oscuros, solo iluminados por la luz de las velas..

Esta noche queremos que nos acerquemos, que dejéis que las miradas se sostengan un segundo más de lo habitual y que las manos encuentren el camino casi sin buscarlo. Aquí todo fluye con naturalidad, pero con ese punto de picardía que enciende lo que empieza siendo tan solo una insinuación.

Será una fiesta donde la suavidad del ambiente no impide que el fuego suba; donde una conversación al oído puede terminar en un roce inesperado y una complicidad puede transformarse en una noche de placer.

Elegancia, sí… pero con la puerta entreabierta al deseo más intenso.